jueves, 18 de abril de 2013

Romanza del recuerdo

Melancolía del ayer... sorpresa
triste del corazón que fue cobarde...
un adiós sin motivo, y que nos pesa,
cuando volver a la ilusión ya es tarde.

Y el alma dice al recordar un día:
“La culpa no fue tuya, sino mía.”

Tal vez a solas en el mismo instante
sin llanto ya que a las pupilas fluya,
dirá en la sombra la otra voz distante:
“La culpa no fue mía...sino tuya.”

Y las voces en callado giro,
se unirán en la noche en un suspiro.

Y queda en un azul de lontananza
sola una reja que un rosal enflora,
y lo que fue de dos una esperanza
ya para siempre en el dolor se llora.

Y un gemido que en llanto se disuelve
diciendo va: “La juventud no vuelve”.

Y enjugándose lágrima furtiva,
o en las manos oculta la cabeza,
vemos que como sombra pensativa
se sienta a nuestro lado la tristeza.

Y el alma llora ante esperanza trunca
lo que ya al corazón no vuelve nunca.

Entonces es el recordar la ronda
de lo pasado; la primera riña,
su dulce voz, su cabellera blonda,
y su adorable ingenuidad de niña.

Y triste siente el corazón herido
el dolor que nos deja un bien perdido.

“¿Dónde estarás...?” nos preguntamos, ¿dónde?
¿pasas entre los hombres sonreída,
o callado pesar en ti se esconde
si eres mitad acaso de otra vida?”

Lejana voz de lo que ya no existe,
cómo nos llegas desolada y triste.

“¡Siempre!”, decimos, y es la voz sincera,
juramos “¡Siempre!”, y el jurar no es vano,
y no es que el corazón cumplir no quiera,
es porque el corazón es barro humano.

El corazón ser fiel siempre ambiciona,
mas sin quererlo siempre nos traiciona,

y ¿para qué culparnos, y en la vida,
para qué disculpar promesa vana?
Se dice adiós y el corazón olvida
pero también lo olvidarán mañana,

el amor al olvido se eslabona,
y en amor, sólo es grande el que perdona.

Romanza del recuerdo
Ismael Enrique Arciniegas (1865 - 1938)
Lira de amor (antología poética colombiana)


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