Hoy le llevé flores a mi abuelita, unas rojas muy bonitas,
a mi abuelito lo saludé con tanto afecto como siempre lo hacía.
Mucho tiempo de no visitarlos, pero seguían ahí esperando,
esperando en el mismo lugar en el que nos habíamos separado;
mis abuelos por fin estaban juntos, después de tanto tiempo,
por fin están juntos, quizá por eso estén alegres, ya que lo de ellos es amor eterno.
Es mi culpa soltar lágrimas cuando los veo,
no es con intención, ¿cómo podría serlo?,
no es con intención la razón es que los extraño...
Pero no me gusta que me vean llorar
y mucho menos en ése lugar.
Los extraño de sobremanera,
intento no llorar pero las lágrimas,
ésas lágrimas agobian mi corazón, sofocan mi alma,
¿por qué están tan lejos?, ¿por qué no los siento?, ¡¿por qué no los veo?!,
¿por qué me duele tanto?, ¿por qué si están felices y juntos?;
quizá porque los extraño, quizá porque los añoro, quizá porque los necesito.
Es doloroso saber que ya es muy tarde,
es muy tarde para recibir un abrazo de ella,
muy tarde recibir un consejo paternal de él,
muy tarde, pero pase lo que pase,
ni por un segundo los olvido.
Es muy triste tener que despedirse a la hora azul del crepúsculo,
es muy triste sentirlos tan distantes, es muy triste contemplar,
a unas pocas horas de la negra noche el frío fúnebre,
es muy triste saber que ya no están; es muy triste llorar solo sobre dos tumbas.
Elegía a los abuelos
Imagen obtenida de internet.
No hay comentarios:
Publicar un comentario